III Running Castle III

III RUNNING Castle

Un lluvioso 22 de octubre hemos realizado una carrera o caminata, según los casos, en el Castillo de Amer, de nuestro socio y miembro de la Directiva Ramon Torredemer. Situado en la comarca de La Selva, casi tocando Olot ( La Garrotxa), tuvimos un día perfecto para la aventura. El pronóstico en Barcelona lluvia, en Tarragona tormenta, en Lérida mucha lluvia y tormentas, en Gerona buf el Diluvio, nubes con gotas rayos y rayas grises muy feas.

A pesar de estos datos un WhatsApp de Ramón decía: A Amer no plou.

Nuestro jefe deportivo José de la Puente: vamos vamos que tenemos que correr. A las nueves de la mañana ya estaba de camino.

Los primeros en llegar al punto de encuentro, entrada de Amer fueron  Elena y  Cuca, Inma, Ana, Alberto, Nicolás, Joselón, Borja, Mariona y su madre, y otros que fueron llegando. Realmente allí no llovía. El cielo muy encapotado, niebla en las cotas altas.

Llegamos al Castillo de Rocasalva, como también se le conoce, y bastantes runners andaban con sus ropas deportivas, sus sonrisas, risas, y caras de sueño, los perros se saludaban alguno ladraba. Por fin se dio orden de salida.

Nuestro Jefe Runner José, nos tenía una sorpresa una subida de 3,5 km hasta la ermita de Santa Elena. Seguía sin llover, alguna gota, bastante niebla, pero se podía correr, se podía ir caminando. Los perros tiraban de sus correas, sus amos lo agradecían, menos esfuerzo.

La bajada fue rápida, pues regular, había mucho barro, hubo que ayudar mucho a las chicas. El barro, el fango daban más ganas de participar, los resbalones, los chapoteos en el barro, hicieron el trayecto algo único.

Poco a poco fuimos llegando a la meta. Algún grupo se pedió, pero poco rato. Nuestro equipo de rescate en un plis plas lo solucionaron. Así todos pudimos tomar un poco de aperitivo, fuet, patatas fritas, alguien se tomó un gin tonic para tonificar.

El menú de la comida abundante como en años anteriores, arroz, butifarra con ensalada, helado, vinos, café, copas, y mucho humor, muchas ganas de pasarlo bien, y muchas risas.

Acabada la comida hubo entrega de premios, se dio un a placa de recuerdo a Ramón y familia, también un libro de castillos. Y se visito el Castillo por un guía excepcional Arnau, el hijo pequeño de Ramón.

Bueno después cada uno fuimos marchando hacia nuestras casas. Gracias Ramón. Gracias José. Gracias Amigos de los Castillos de Barcelona Cataluña.

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